Hablar de una cirugía con un Niño o Niña no siempre es sencillo. A veces, las preguntas llegan cuando menos las esperamos: mientras jugamos, antes de dormir o cuando estamos preparando la mochila para ir al Hospital.
“¿Me va a doler?”
“¿Me van a pinchar?”
“¿Vas a estar conmigo?”
“¿Y si tengo miedo?”
Son preguntas que pueden movilizar profundamente a las Familias. Queremos proteger a nuestros Hijos, transmitirles tranquilidad y evitar que sufran. Y, en ese intento, a veces respondemos demasiado rápido: “No pasa nada”, “No te va a doler” o “No tengas miedo”.
Pero ¿qué ocurre cuando no podemos garantizar esas respuestas?
La tranquilidad no siempre viene de decir que todo estará bien
Cuando un Niño pregunta si algo va a doler, no necesariamente está buscando una explicación médica detallada. Quizás necesita comprender qué va a suceder, anticipar una sensación o saber quién estará allí para acompañarlo.
La información clara, honesta y adaptada a su edad puede ayudar a disminuir la incertidumbre y construir confianza.
No necesitamos explicar todo de una vez. Tampoco tenemos que tener todas las respuestas.
Podemos acompañar incluso cuando no sabemos exactamente qué va a pasar.
¿Qué podemos responder si pregunta si le va a doler?
Una posibilidad es decir:
“Puede que algunas cosas te molesten o te duelan un poquito. Los médicos y las enfermeras van a hacer todo lo posible para que estés cómodo y tengas el menor dolor posible. Y si algo te molesta, podes contárnoslo para que podamos ayudarte”.
Esta respuesta no promete algo que no podemos garantizar, pero transmite tres mensajes importantes: que su pregunta es válida, que existen recursos para aliviar el dolor y que no estará solo.
También podemos preguntarle: “¿Qué es lo que más te preocupa?”
A veces descubrimos que el miedo no está en la cirugía, sino en una inyección, en separarse de sus padres o en despertarse en un lugar desconocido.
¿Qué frases conviene evitar?
Algunas frases pueden dificultar la comunicación, por ejemplo:
“No tengas miedo”. Podemos reemplazarla por “Entiendo que tengas miedo. ¿Querés contarme qué te preocupa?”.
“No te va a doler nada”. Es preferible explicar que el Equipo de Salud dispone de distintas formas de prevenir y aliviar el dolor.
“Sos grande, tenés que ser valiente”. No necesitamos exigir valentía. Un Niño puede llorar, sentir miedo y necesitar ayuda.
“No pasa nada”. Para ese Niño, probablemente estén pasando muchas cosas importantes.
La intención no es encontrar palabras perfectas, sino construir una comunicación que cuide.
Prepararse también es escuchar
Cada Niño/a tiene su propio ritmo para comprender y procesar la información.
Algunos hacen muchas preguntas. Otros prefieren jugar, dibujar o permanecer en silencio. Y otros necesitan escuchar varias veces una misma explicación.
Podemos ofrecer información en pequeñas conversaciones, utilizando palabras sencillas y recursos adecuados a su desarrollo.
También es importante respetar cuando no quieren hablar en ese momento.
Preparar emocionalmente no significa hablar constantemente de la cirugía. Significa ofrecer oportunidades para comprender, preguntar y sentirse acompañado.
Si necesitan más ayuda pueden escribirnos a: info@alhospitalconamor.com
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